Bug Bounty es un modelo de seguridad en el que una empresa invita a hackers éticos a analizar sus sistemas para identificar vulnerabilidades de forma responsable. A diferencia de otros enfoques, solo se remuneran los fallos reales, verificados y con impacto, detectados en entornos reales.
En lugar de pruebas puntuales y limitadas en el tiempo, Bug Bounty permite evaluar la seguridad de manera continua, adaptándose a la evolución constante de tu producto y a nuevas superficies de ataque.
La empresa mantiene el control en todo momento: define qué sistemas entran en el programa, bajo qué condiciones y quién puede participar. Cada vulnerabilidad reportada se revisa, valida y prioriza antes de llegar a tu equipo.